Día Mundial sin tabaco

DÍA MUNDIAL SIN TABACO 2024

 

Proteger a los niños contra las interferencias de la industria del tabaco

El Día Mundial Sin Tabaco 2024 proporcionará una plataforma para la juventud de todo el mundo, que exige que la industria del tabaco deje de dirigirse a este grupo con productos perjudiciales para su salud. La juventud de todo el mundo pide a los gobiernos que adopten políticas que los protejan de las prácticas manipuladoras del tabaco y de otras industrias relacionadas, incluyendo la comercialización implacable de sus productos peligrosos a través de las redes sociales y de las plataformas de streaming.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) lanza la campaña "Basta de mentiras" como una iniciativa vital para proteger a los chicos de la industria del tabaco y de sus productos mortales, pidiendo el fin de la interferencia de la industria del tabaco en las políticas de salud.

Hay 1.300 millones de consumidores de tabaco en todo el mundo. El tabaco mata alrededor de 8 millones de personas cada año (más de 7 millones de fumadores activos y más de 1 millón de no fumadores expuestos al humo de segunda mano). La esperanza de vida de los fumadores es por lo menos 10 años menor que la de los no fumadores.

El tabaco es el único producto de consumo legal que mata hasta la mitad de sus consumidores cuando se usa exactamente según las instrucciones del fabricante. Las empresas de tabaco gastan más de 8.000 millones de dólares al año en mercadotecnia y publicidad.

 

 

Hay que tomar medidas urgentes para proteger a niños y chicos y evitar el uso de cigarros electrónicos

Se necesitan medidas de control urgente de los cigarros electrónicos para proteger a los niños y no fumadores y reducir en la medida de lo posible los efectos de estos productos en la salud humana. No solo se demostró que los cigarros electrónicos no ayudan a dejar de fumar a nivel poblacional, sino que hay evidencias alarmantes de su daño a la salud.

Los cigarros electrónicos fueron introducidos en el mercado y están siendo promovidos de forma agresiva a los jóvenes. Actualmente, 34 países prohíben su venta, 88 países no establecieron una edad mínima para comprarlos y 74 carecen de regulaciones sobre estos productos nocivos.

El doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, explicó: «Los niños están siendo reclutados y atrapados a una edad joven para usar cigarros electrónicos y podrían engancharse a la nicotina. Las autoridades nacionales deben actuar con firmeza para evitar el consumo de estos productos y proteger así a sus ciudadanos, especialmente a los niños y jóvenes».

Los cigarros electrónicos con nicotina son perjudiciales para la salud y son muy adictivos. Aunque no se conocen completamente sus efectos sobre la salud a largo plazo, se demostró que liberan sustancias tóxicas que son cancerígenas o aumentan el riesgo de trastornos cardíacos y pulmonares. Además, pueden afectar al desarrollo cerebral y causar trastornos de aprendizaje en los jóvenes. También se sabe que la exposición del feto a los cigarros electrónicos utilizados por la madre puede perjudicar su desarrollo. Incluso en la calle, cualquier transeúnte puede sufrir los efectos de las sustancias emitidas por estos productos.

 

Las empresas e influencers «promueven cigarros electrónicos con más de 16.000 sabores diferentes entre los niños a través de las redes sociales. En algunos casos se utilizan personajes de dibujos animados y diseños elegantes que atraen a la generación más joven. El uso de cigarros electrónicos entre niños y jóvenes está creciendo de forma alarmante y, en muchos países, alcanza niveles superiores a los de los adultos».

El uso de cigarros electrónicos es mayor entre los niños de 13 a 15 años que entre los adultos de todas las regiones de la OMS.

Cualquier exposición al material promocional de los cigarros electrónicos en las redes sociales, por muy breve que sea, puede generar el deseo de probarlos y actitudes positivas hacia ellos. Los estudios muestran constantemente que los jóvenes que usan cigarros electrónicos tienen casi tres veces más probabilidades de fumar cigarros más tarde.

Se necesitan con urgencia medidas para evitar el uso de cigarros electrónicos y contrarrestar la adicción a la nicotina, al tiempo que se adopta un enfoque integral del control del tabaco que tenga en cuenta las circunstancias de cada país.

Las estrategias utilizadas para dejar de fumar deben basarse en la mejor evidencia disponible de eficacia, aplicadas en paralelo con otras medidas de control del tabaco y deben ser monitorizadas y evaluadas. Según las pruebas disponibles actualmente, no se recomienda que las autoridades nacionales autoricen la venta de cigarros electrónicos como productos para dejar de fumar en el consumidor.

Los fabricantes de tabaco que se benefician de los daños a la salud de los consumidores están usando estos productos más nuevos para tener un asiento en la mesa de toma de decisiones con los gobiernos para presionar contra las políticas sanitarias. Estas empresas financian estudios para generar evidencias falsas de que estos nuevos productos reducen los daños a la salud y los distribuyen ampliamente. Paralelamente, promueven agresivamente los cigarros electrónicos entre niños y no fumadores y siguen vendiendo miles de millones de cigarros.

Es necesaria una acción fuerte y decisiva para evitar el uso de cigarros electrónicos, basándose en el creciente cuerpo de evidencias sobre el uso de niños y adolescentes y en el daño que causan a la salud.

Según la OMS, la industria del tabaco tiene una larga historia de mentir al público, incluso insistiendo en que fumar no causa cáncer de pulmón. “Hoy sabemos que el tabaco causa el 25% de todos los cánceres y mata a más de 8 millones de personas cada año, pero la industria persiste en la comercialización de lo que ellos llaman productos “nuevos” y “más seguros” que sabemos que son perjudiciales para la salud, mientras continúa produciendo miles de millones de cigarros cada año”, expresó la organización sanitaria.

Con la mitad de los consumidores de tabaco muriendo prematuramente, mantener el mercado de tabaco y nicotina depende en gran medida de atraer nuevos consumidores jóvenes, “y las compañías de tabaco emplean múltiples tácticas para ganarse la confianza y el interés de los consumidores de tabaco jóvenes a una edad temprana”, insisten en la OMS.

Así, el mentol y los cigarros con sabor y los cigarros electrónicos con sabor a caramelo y diseños llamativos contribuyeron aún más a la popularización de estos productos entre las nuevas generaciones, mientras que muchos consumidores desconocen en gran medida los efectos negativos sobre su salud.

Estas empresas “invierten enormes cantidades de dinero en lobbys contra las políticas de control del tabaco y financian organizaciones que promueven sus intereses”. La OMS reitera que sus estrategias, cuando no se controlan, causan un daño incalculable a la salud pública. Además, la producción y consumo de tabaco y productos de nicotina tienen un efecto perjudicial en cascada en otras cuestiones “críticas” como el medio ambiente, la salud mental y el trabajo infantil.